New York, New York, I love you!

Photo Jan 04, 3 18 12 PM
The Lady Liberty.

No han bastado los años para describir las emociones y sentimientos encontrados que nacen tras un cambio definitivo de vida. Si, esos cambios que se hacen sin pensar, sin mirar atrás y sin remordimientos, porque siempre llevan algo bonito, algo que seguramente vale la pena vivir y no hay marcha atrás. Hace algún tiempo deje atrás mi cotidianidad, la bulla de mi hermosa ciudad, la compañía de mi perro a diario, los abrazos de mami y mi querido escritorio -donde hacia lo que tanto me gusta, escribir-, para vivir en la Gran Manzana, si, New York, esta metrópoli de rascacielos, paisajes y estaciones que me atrapó y se niega a soltarme, envolviéndome perspicazmente con su elegancia, con su historia y ese esplendido caos cultural que la convierten en lo que es, la capital del mundo.

Y es que New York es un pequeño mundo,  un universo donde la diversidad,  el esparcimiento, la tolerancia y la educación juegan un papel muy importante. Aquí los introvertidos y los extrovertidos tienen su espacio, los colores de piel adornan las calles, desde el Bronx, hasta los emblemáticos rincones de Brooklyn, sin olvidarnos de la folclórica Queens, Staten Island y por supuesto, la soñada y tan famosa Manhattan.

Aquí los besos entre dos mujeres, los abrazos entre americano y latino o la amistad entre afroamericano y asiático, valen más que los cientos de estereotipos sociales con los que muchos viven aún en esta época.  Pero esta ciudad va más allá de esto, ya que su legado histórico, su poder transformador y su avanzado desarrollo rural, hacen que se convierta en ese lugar que miles de personas quieren conocer e incluso donde quieren vivir. Para los que amamos el frío, estamos acostumbrados al ruido y el caos, los que disfrutamos de la cultura y somos curiosos por conocer más, NYC se puede convertir casi que en su hogar, ese hogar adoptado que no deja de sorprender y hace que los días largos de estudio y trabajo tengan su recompensa.

Un universo formado por el escandaloso metro que lleva a sus pasajeros de punta a punta, la variedad en teatros,  museos y conciertos, las maravillosas bibliotecas, los parques, las tiendas musicales, los artistas callejeros, las opciones gastronómicas, los grafitis encantadores, la primavera, las actividades al aire libre y las miles celebraciones, el glamour del Skyline adornando los atardeceres, donde sobresalen los puentes, el río, el mar, las cuatro estaciones… En fin, no hay suficientes palabras que acaben de describir esta ciudad, a veces quisiera tener más tiempo para acabar de conocerla, o tal vez es una excusa para extender mi estadía aquí.

Sin embargo no todo es color de rosa. El humano siempre tiende a extrañar, a añorar y a valorar eso que se tiene lejos, tal vez eso ha sido lo más difícil de estar acá, el amor por Bogotá y mi gente adorada.  Los señalamientos y críticas no se hacen esperar… ¿Qué hace, de qué vive, cuándo vuelve, quién la guía, cómo se comunica?… Son solo algunas de las incomodas preguntas que se reciben a diario, incluso por gente se creía en el olvido. Aquellos que creen que es imposible estudiar, trabajar, aprender otro idioma y moverse como pez en el agua en otro país, gente que juzga por querer tanto a una ciudad en la que no se nació o creció… pero que hacemos, aquí soy bastante feliz.

Sin embargo, eso es irrelevante, lo peor está cuando se aprende a conocer la otra cara de la hermosa ciudad que ahora es su hogar, también hay momentos difíciles, es posiblemente una de las ciudades más costosas del mundo y no siempre es la más segura, el invierno casi que mata del frío, aunque parezca increíble, los apartamentos son pequeñas cajitas y a veces es imposible caminar tranquilo por la cantidad de gente transitando en las calles. Pero si usted vive aquí, sabe de lo que hablo y también sabe que esto se va convirtiendo en su día a día.

Claramente, me faltan muchas palabras para describir este lugar, este pequeño mundo que, como a muchos que han llegado a vivir aquí, les ha dado mil motivos para quedarse. Si no conoce todavía New York, hágalo ahora y descubra lo más simpático de sus calles y cuando digo eso me refiero a lo que nadie hace. No todo es acerca de gastar sus ahorros de toda la vida en la quinta avenida o de deleitarse con una cantidad de luces fastidiosas y avisos publicitarios en Times Square, se trata de vivir un mundo de rica historia donde los parques, museos, cinemas clásicos, conciertos gratis y hasta bares, cuentan vivencias a través de sus muros.

Leave a Reply

Fill in your details below or click an icon to log in:

WordPress.com Logo

You are commenting using your WordPress.com account. Log Out /  Change )

Google photo

You are commenting using your Google account. Log Out /  Change )

Twitter picture

You are commenting using your Twitter account. Log Out /  Change )

Facebook photo

You are commenting using your Facebook account. Log Out /  Change )

Connecting to %s